Bueno pues llegaron los carnavales al ciclo de Infantil del CEIP Maestra Natalia Albanés y el patio y las clases se llenaron de indios, vaqueros y piratas que reivindicaban con sus armas la fortaleza de la que estaban hechos y ya en casa recapacitando me doy cuenta de la poca importancia que hoy en dia tienen esos disfraces, cuando al día siguiente nos volvemos a encontrar a personas de carne y hueso que sin piedad son capaces de terminar con la vida de niñ@s, esos niñ@s de nuestro corazon y de nuestras vidas, .
Cómo somos capaces de dejar que la sociedad sirva para formar seres con problemas tan graves que no sean capaces de pedir a yuda y que cuando lo hagan sea demasiado tarde porque han cometido un acto que marcará sus vidas y las de todos.
Hoy desde aqui me gustaria unirme a la familia de Marta Del Castillo, unirme con el corazón por que hoy todos sentimos que nos han quitado un poco de nuestras vidas y de nuestro corazón, con los sentimientos porque todos sentimos dolor e impotencia y con la cabeza porque tenemos que comenzar a crear en nuestra mente y en nuestro mundo, un lugar en el que sea más fácil vivir y educar a nuestros hij@s.
Virginia
2 comentarios:
A nuestros hijos hay que ponerles límites basados en el respeto hacia los demás, enseñarles hasta dónde llegan nuestros derechos y dónde comienzan los del prójimo.
Vaqueros y piratas reivindicaron lo que creían que por derecho les pertenecía, si bien había una salvedad entre los tres colectivos : los indígenas no se creían dueños de nada. Todo pertenecía a la madre naturaleza. Ella todo lo regalaba.
Hoy estuve en una Sevilla que prometía primavera.
En las márgenes del río voluntarios buscaban a Marta, mientras que en el caudal del río se reflejaba la angustia que provoca la sinrazón humana.
En verdad que a todos se nos ha muerto algo, porque una cosa era cierta : TODOS SOMOS MARTA.
Me adhiero a tu pésame.
Besos.
Bien es cierto todo lo que dices, pero desde aqui desde el sitio en en el que me encuentro no tengo mas remedio que intentar enseñar el respeto y los limites del bien y del mal.
un beso bonita
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